Si las Islas Canarias han sido consideradas como tierras afortunadas es porque lo son, y La Gomera no es una excepción. La fuerza de la naturaleza es mayúscula en esta pequeña isla que derrocha paisajes desafiantes, desde profundos barrancos a playas apacibles, desde regiones áridas a selvas tropicales de lo más frondosas. Así es La Gomera, una isla excéntrica, viva, entrañable. Es a clamada por sus extraordinarios bosques de laurisilva, pero también es capaz de asombrar al visitante con otros muchos alicientes ocultos. Su maravilloso clima, los coquetos pueblos repartidos por su geografía , una sabrosa gastronomía y, por encima de todo, el carácter acogedor de sus habitantes. Sea por el motivo que sea La Gomera tiene el poder de atraparte desde el primer instante en que la pisas y, después de recorrerla de cabo a rabo, puedo entender que se defienda tanto su identidad singular. A continuación hago un breve repaso de cuáles son esos lugares tan especiales d...